Entrevista a Azallie: “En Slowplay escribí los personajes y las situaciones pensando en mi lector ideal: niños y adolescentes”

Viene de ganar dos Premios Pepo (Mejor Historieta y Guion) en el pasado Salón de Historieta por su primera obra. Menos de un año le tomó iniciar y dar a luz el primer tomo de su segunda serie, Slowplay, parte de una iniciativa tan ambiciosa como prometedora: dibujar una obra de cada género. En esta breve entrevista Azallie nos cuenta sobre su nuevo trabajo, cómo nació el germen del dibujo y sus principales influencias.

– Cuéntanos un poco cómo empezaste a dibujar.

Cuando se trata de explicar “cómo empecé a dibujar”, siempre me voy al pasado, a mi niñez, cuando miraba la tele con mis hermanos y fascinados por las caricaturas -que posteriormente supe que era “animé”-, intentábamos copiar sus personajes. Sin embargo, nunca fue algo que persiguiera con pasión, más bien lo practicaba como la mayoría de los niños a esa edad.

Más tarde, cuando estaba en segundo medio y viviendo todo el fenómeno de las tribus urbanas en Chile, conocí el manga. Este diría que fue mi momento de “no retorno”. La conexión que establecí con el estilo y el formato manga fue única. Durante mis primeros años universitarios hice mis primeros webcómics con estilo manga que posteriormente imprimía como fanzine. Fue en este periodo donde estuve más activa en el aspecto artístico, diría que fue aquí, entre los dieciséis y veinte años, que realmente “empecé a dibujar”.

– ¿Cuál es la rutina de Azallie?, ¿qué peso tiene en ella el dibujo?  

Mi rutina, la verdad, puede que no sea la más ideal. Si bien, todos pensamos en algún momento alcanzar la meta de vivir del dibujo, ahora mismo no es mi realidad. Ocho horas del día las dedico a mi trabajo formal; una vez termina esa jornada, comienza mi rutina de dibujo. Todos los días le dedico por lo menos tres horas al dibujo, aunque si puedo invertir más tiempo, lo hago sin culpa. La realidad es que me gusta mucho dibujar, aunque lo que apasiona profundamente es crear historias. Por eso, aunque esté cansada, siempre quiero sentarme a dibujar. A veces hasta me parece molesto tener que invertir tiempo en otras actividades esenciales como cocinar. ¡Yo quiero dibujar! Ja,ja, ja.

– ¿De dónde nace Slowplay? ¿Qué encontrará el lector/a en tu obra?

Originalmente Slowplay nació cuando estaba preparando mi tesis universitaria. Quise hacer un cómic autoconclusivo por varios motivos, pero el principal fue para aligerar el estrés que estaba viviendo en ese momento. Ese mismo es el espíritu del antiguo Slowplay: una historia ligera, a veces sin pies ni cabeza.

En la actualidad, decidí reescribir la historia como respuesta a uno de mis mayores sueños: escribir una historia de cada “tipo” -no digo “género” porque suelo mezclar varios por historia–. Después de trabajar en el tomo 2 de mi otra serie (Oneiric), quería avanzar en mi sueño y concretar mi ambición variando un poco; ahí fue que dije: es momento de hacer una comedia romántica.

Parte de trabajar en esta nueva versión de la historia, comprendió hacer una revisión de las motivaciones que tendría. Es por esto que, a diferencia de Oneiric, en Slowplay escribí los personajes y las situaciones pensando en mi lector ideal: niños y adolescentes que sientan interés por el cómic y la literatura. Creo que esto es lo principal que los lectores pueden encontrar en la obra, además de situaciones ridículas y mucho humor.

– ¿Cuáles fueron tus principales influencias en el proceso de creación de Slowplay?

Entre las principales influencias, puedo nombrar varios animés de comedia romántica, ya que hice intento de seguir estos ejemplos para hacer una Rom-Com a la chilensis. Por dar algunos ejemplos, los personajes de Slowplay responden a la típica dinámica de “al que le gusto, no me gusta, y el que me gusta, no gusta de mí” que podemos hallar en las obras de Rumiko Takahashi como Ranma y Urusei Yatsura. Ahora, respecto a la comedia escolar, las situaciones intentan seguir la inspiración de animes como School Rumble y Saiki K. Finalmente, también en el aspecto de relaciones interpersonales, que aún no se explora mucho en el tomo 1, quiero tomar inspiración de Tú y yo somos polos opuesto en los siguientes tomos.

Deja un comentario

Carrito de compra